
Catorce muñecas de la colección Lola Anglada son objeto de un proceso de restauración, llevado a cabo en el taller de Museos de Sitges por parte de un equipo especializado. La actuación se está realizando en estas semanas y tiene como objetivo la plena recuperación del conjunto de la colección, integrada por más de 400 piezas. En los últimos años se han restaurado otras piezas.
La principal tarea de la intervención es de carácter textil, ya que supone la recuperación de las prendas que visten las muñecas. También se realiza un proceso de limpieza, fijación de piezas y recuperación de soportes y policromía, en algunos casos perdidos con el paso de los años. La limpieza de las piezas se realiza a base de hisopos, con agua destilada y jabón neutro.
Las piezas más antiguas intervenidas son de los años 1835-55 y están hechas en París. La más reciente data de entre 1920 y 1934 en la ciudad alemana de Mannheim. La mayoría de muñecas son francesas y hay una elaborada en Barcelona en 1894, a cargo de Roger Pascual.
Este viernes 24 (en la Sala Gótica del Museo de Maricel), la restauradora Cristina Balaguer explicará qué hay detrás del proceso de restauración de una muñeca antigua, en una exposición que combina ciencia, historia y sensibilidad artística.
La Colección de Muñecas de Lola Anglada está integrada por prendas de una amplia variedad de estilos, manufacturas y épocas, que van entre los siglos XVII y XIX. Para la escritora, pintora e ilustradora Lola Anglada (Barcelona, 1892 - Tiana, 1964), esta colección representó el afán sentimental de recuperar la niñez y las formas perdidas del siglo XIX. La colección fue adquirida por la Diputación de Barcelona en 1961, que la legó al Museo Romántico, que es donde se conserva hoy.