‘El escultor Gustau Violet: arte, pensamiento y territorio’

De 6 Julio 2018 hasta 21 Octubre 2018

Museo de Maricel (Sitges)

Horarios: de martes a domingo, de 10 a 20h

Comisarios: Ignasi Domènech y Ester Barón

Organiza: Museos de Sitges, con la colaboración del Ayuntamiento de Sitges, la Diputación de Barcelona i la Generalitat de Catalunya

Precios: 5 – 10 € (entrada conjunta para visitar el Cau Ferrat y el Museo de Maricel)

Consulta todas las obras de la exposición

 

Los Museos de Sitges recuperan y reivindican la obra y la condición de artista transfronterizo del escultor Gustau Violet (Thuir, 1873 – Perpignan, 1952) con una completa exposición que reúne 104 piezas suyas y de autores coetáneos en el Museo de Maricel hasta el 21 de octubre. La exposición L’escultor Gustau Violet: art, pensament i territori (El escultor Gustau Violet: arte, pensamiento y territorio)permite presentar una visión de su creatividad avanzada y moderna, así como su mirada al territorio, que resultó capital en el trazo de su obra. La exposición está organizada por Museos de Sitges, con la colaboración del Ayuntamiento de Sitges, Generalitat de Catalunya y Diputación de Barcelona. Sus comisarios son Ignasi Domènech, jefe de Colecciones de Museos de Sitges y la historiadora del arte Ester Barón.

La exposición L’escultor Gustau Violet: art, pensament i territori muestra la relación entre los artistas del Rosellón y del Principado de principios del siglo XX, a partir de la figura del mismo Violet, que actuó como nexo común y vía de influencia. Violet representó la modernidad y los vínculos con el territorio al mismo tiempo, como introductor de algunas ideas estéticas que dieron forma a una plástica que se adelantó a ladel Novecentismo, la reivindicación de un arte propio basado en las formas de vía tradicionales y la integración de un mismo corpus cultural de las Cataluñas del Norte y del Sur.

Terminados sus estudios en París, ejerció brevemente de arquitecto y participó entre los años 1903 y 1907 como escultor en varias exposiciones en el Salon des Artistes y el Salo d’Autome, a partir de las cuales empezó a ser reconocido por la crítica. Distanciado de los cánones estéticos de Rodin, no acabó de encontrar su encaje en los circuitos artísticos de la capital francesa y pronto (en 1903) volvió al Rosellón, donde estableció fuertes lazos con la gente, la cultura, el paisaje y las tradiciones de la Catalunya del Norte, sin perder los vínculos con París. En 1907 publicó un manifiesto en defensa del arte regional, donde sostenía un arte basado en su gente, el paisaje y las tradiciones.

La exposición L’escultor Gustau Violet: art, pensament i territori presenta obras nunca vistas antes en el Principado y ofrece una foografía de la modernidad que representó la escultura de Violet en el contexto del arte rosellonés de su época. A princiopios de siglo, el Rosellón se convirtió en un auténtico laboratorio de experimentación artística en el que Gustau Violet jugó un papel capital, pero que tuvo también otros elementos relevantes, como la llegada de Henri Matisse en Collioure, la invitación de Arístides Maillol a artistas de diferentes culturas en Banyuls, el nacimiento del Fauvismo o la inminente eclosión de Céret como cuna del Cubismo.

La exposición que presenta el Museo de Maricel es la muestra más completa del arte rosellonés de comienzo del siglo XX vista en Catalunya desde que Miquel Utrillo organizó en la Sala Parés de Barcelona en 1905 la Exposició dels artistes del Roselló. En la muestra de Sitges, las obras de Gustau Violet conviven con otras de Arísitdes Maillol, Paul Gauguin, Manolo Hugué, Esteve Terrús, Lluís Bausil, Marcel Giri o George-Daniel de Monfreid, entre otros.

La exposición L’escultor Gustau Violet: art, pensament i territori presenta 104 obras procedentes de diversas colecciones como el Museé d’Art et d’Histoire de Narbona, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), el Museu del Disseny de Barcelona, el Museu d’Art de Sabadell, el Museu d’Art Jaume Morera (Lleida), Museu Terrús d’Elna, la Biblioteca – Museu Víctor Balaguer de Vilanova y la Geltrú y los mismos Cau Ferrat y Museo de Maricel, entre otros. La muestra también ha recibido préstamos de archivos, bibliotecas, galerías de arte y colecciones particulares. Los dos comisarios, Ignasi Domènech y Ester Baron, han llevado a cabo una intensa labor de investigación, que ha permitido sacar a la luz obras desconocidas, que ahora se reúnen en el Museo de Maricel.

 

Catálogo L’escultor Gustau Violet: art, pensament i territori

Edita: Consorcio del Patrimonio de Sitges, 2018

Coordinación: Ignasi Domènech

Textos: Ester Barón, August Bover, Ignasi Doménech y Eric Forcada

Soporte documental: Carme Camps y Elisenda Casanova

 

Gustau Violet

Gustau Violet (Thuir, 1873 – Perpiñán, 1952) estudió arquitectura en la Acadèmie de Beaux-Arts de París, aunque ejerció fundamentalmente de escultor. Cultivó, sin embargo, otras disciplinas artísticas como la ilustración, la forja, la creación en cerámica, el diseño mobiliario y también la traducción y la escritura.

Gustau Violet fue uno de los escultores emergentes más relevantes en el París de los primeros años del siglo XX y, al mismo tiempo, fue uno de los artistas más comprometidos y significados con la cultura catalana en el Rosellón. Trabajó la piedra, el mármol, el cobre y la tierra cocida. Su obra está presente en destacadas pinacotecas francesas y catalanas, pero también en espacios públicos, como el monumento –hecho a base de escultura, mosaico y hierro forjado– que alzó en Perpignan en 1924 en homenaje a los caídos en la Primera Guerra Mundia, así como otras decoraciones escultóricas en la Escuela Superior de Perpiñán. También fue el artícife, junto con el escultor Miquel Paredes, de los monumentos a los muertos de la Gran Guerra en Thuir, Colliure, Sant Llorenç de Cerdans y Prades.

Violet –que raramente firmaba sus obras– fue un gran defensor del anonimato del artesanado y de la creación de un arte para todos. En este sentido, la mayoría de sus obras eran seriadas, con un número limitado de ejemplares. Sus figuras en terracota peinada estaban inspiradas en los trabajos del campo y la vida ampesina y representaban los tipos populares del Rosellón, la Cerdaña y el Conflent.

Conocedor de la dramaturgia catalana, impulsó el teatro de la naturaleza en el Roselón y tradujo al francés  El poble gris, de Santiago Rusiñol, con quien compartió experiencias e intercambios artísticos, como un viaje por la Mancha en 1905 para conmemorar el tricentenario del Quijote o la exposición en la Galería Goerges Pêtit de París (1906), donde Rusiñol presentó dieciséis óleos y Violet diecinueve esculturas. También escribió, junto con Josep Sebastià Pons, La font de l’Albera, musicada por Enric Morera.

 

Gustau Violet en los Museos de Sitges

Los Museos de Sitges tienen cuatro obras de Gustau Violet en sus fondos. Santiago Rusiñol adquirió dos esculturas de Violet de corte novecentista (Les portadores de taronges y Dona pentinant-se), a raíz de la amistad que todos dos forjaron a principios de siglo. Paralelamente, Charles Deering también adquirió dieciocho esculturas para su colección, si bien no restaron en los fondos del Palacio de Maricel.

Precisamente, Gustau Violet debía ser el autor de la decoración escultórica de la fachada de Maricel, una propuesta que le hizo Miquel Utrillo con motivo de la vista a las obras que el artista rosellonés realizó en 1914. Su llamada a filas con el gran ejército francés, apenas estallada la Gran Guerra, hizo desistir a Violet del encargo, que finalmente asumió Pere Jou.

 

Obras de Gustau Violet en el Cau Ferrat y el Museo de Maricel:

Les portadoras de naranjas (1905), escultura de terracota patinada. Colección Santiago Rusiñol (Cau Ferrat)

Mujer peinándose (1905-11), escultura de terracota patinada. Colección. Santiago Rusiñol (Cau Ferrat)

Miquel Utrillo recibiendo la Legión de Honor (1918-19), jarrón de cerámica esmaltada. Colección del Dr. Jesús Pérez – Rosales (Museo de Maricel)

Busto de Juli de Carsalade du Pont, obispo de Elna (c.1905), escultura de terracota. Fondo Maricel (Museo de Maricel). Esta obra ha sido adquirida recientemente por el Consorcio del Patrimoni de Sitges