Pere Izquierdo: “En Sitges, los romanos tenían puerto, ciudad y comerciantes”
Lunes 18 Noviembre 2013
Los hallazgos arqueológicos en la calle Fonollar han supuesto un reconocimiento de la historia más antigua de Sitges y la confirmación de la existencia de una gran área en esta zona de la época romana. El impacto de los hallazgos ha sido acentuado, sobre todo en los medios de comunicación. Reproducimos la entrevista que Joan Tutusaus ha hecho esta semana al arqueólogo Pere Izquierdo en L’Eco de Sitges.
La antigua historia de Sitges tiene otra dimensión. Tras oír hablar de Subur desde siempre, los científicos dudaban que fuese Sitges. Una duda que se desvanece a raíz de los hallazgos, en especial los que se han hecho a causa las obras de los museos. Un magnífico anillo romano es la joya de la corona, tal y como explica el arqueólogo Pere Izquierdo, del Consorci del Patrimoni de Sitges.
Pregunta.- ¿Cuándo encontraron el anillo? Respuesta.- Hace tres semanas, aunque hasta que no se acabó la obra no quisimos hacerlo público, porque había un riesgo de que alguien, pensando en encontrar más cosas, se metiera por allí dentro.
P.- Es un anillo de la época romana muy bien conservado… R.- Sí, el oro es así, no se oxida y aparece como nuevo. Y además como apenas lo habían llevado puesto, todavía más. Pasa una vez cada diez o quince años que en estratigrafía se encuentre una pieza de estas características.
P.- ¿Cómo se plantea esta excavación? R.- El “puig” de Sitges es un yacimiento arqueológico, que se sepa desde el siglo XIX, aunque no esperábamos encontrar tanto. Sus características específicas no se han conocido muy bien, porque nunca se ha hecho una investigación específica, y Joan García Targa ha hecho desde hace años excavaciones de urgencia. Ahora se tenía que hacer una zanja para llevar los servicios a los nuevos museos desde la calle Barcelona, por debajo del Miramar, y por la calle Fonollar hasta el puente. Como es obligación de las administraciones proteger el patrimonio, se ha actuado, aunque también es cierto que la tradición sitgetana, con un patrimonio modernista y noucentista tan potente, ha dejado un poco de lado el patrimonio arqueológico. Me consta que en otras obras no se ha hecho un seguimiento arqueológico. Los arqueólogos no buscamos para nosotros, sino para que la sociedad lo pueda disfrutar. Además, todos los trabajos los he hecho sin parar ni un minuto las obras, aprovechando los descansos. Si te coordinas bien, no tiene porque representar ningún problema de tiempo. Que te obliguen a conservarlo solo depende de qué salga, aunque a todos los sitgetanos nos gustaría encontrar algo grande, y siempre hay fórmulas para que el propietario no lo pierda. Hay que perder el miedo.
P.- ¿Desde donde se han encontrado cosas? R.- En una línea de 313 metros y 100 de ancho, que demuestra que es un yacimiento continuo habitado desde hace muchísimos años. Por un lado, cerámica antigua en la calle Carreta, y por otro, lo que hemos identificado como unas “sitges” antiguas sumergidas en el agua de la playa de Sant Sebastià. Y están bajo el agua por diversos factores. El yacimiento, por tanto, es más grande que el Sitges medieval!. Esto es lo que pone en cuestión la interpretación que hacíamos hasta ahora, sobre que esto era una villa romana: no hay villas tan grandes.
P.- ¿Es la localidad más importante entre Barcino y Tarraco? R.- Tenemos cuatro noticias de un lugar llamado Subur; Plinio el Joven dice que entre Tarragona y Ampúries hay diversas ciudades amuralladas y en la cima de la montaña, una de ellas es Subur. Una segunda fuente es Pompeyo Mela, dice que era un población amurallada y pequeña. Tolomeo que fue quién cartografió todo el imperio, sitúa a Subur a 35 minutos del meridiano de Tarragona y a 25 de Barcelona. Y la cuarta fuente es una inscripción en Tarragona, donde consta que los suburenses tenían una corporación pública, un ayuntamiento. Como no había hallazgos importantes, la identificación por posición se había hecho desde la Edad Media de Subur como Sitges, en tiempos modernos se discutió, y se planteó Darró, en Vilanova o en Olèrdola. Pero en Olèrdola en la época de las noticias no vivía nadie, y Darró no tiene muralla ni colinas.
